jueves 2 de julio de 2009

El lado oscuro del 'conseller' Maragall

Hoy, en una tertulia radiofónica, Elvira Artés, profesora de Periodismo de la UAB, preguntaba al conseller de Educació, Ernest Maragall, cómo era posible que en sus clases hubiera alumnos que dudaban de si Helsinki era una ciudad europea o bien situaban Vietnam en África al referírseles la conocida guerra. "Puede que aún haya zonas oscuras en el sistema educativo", fue la excusa-burladero del político.

Como sostenía la profesora, para cursar la licenciatura de Periodismo se exige como mínimo un 7,5 de nota tras pasar la selectividad. Las zonas deben de ser verdaderamente oscuras y dignas de tener que entrar a machetazos como Miguel de la Quadra en la ruta Quetzal, señor conseller.

Hace una década, era impensable que alumnos con esas carencias de conocimientos pudieran acabar la ESO con media de notable y cursar una carrera en la que una de las asignaturas obligatorias lleva por título Relaciones Internacionales -a lo mejor ahora ven el nombre y se piensan que consiste en chatear con chicas de la Europa del Este, una vez situada en el mapa, claro está-.

Quizá la "zona oscura" sea el negro mercado laboral. Quizá a la Administración le ha interesado ir bajando el listón académico durante los últimos años para garantizar universidades llenas durante cuatro o cinco años más. No sea que a los chavales les suspendamos la ESO por no saber dónde está Finlandia y entonces se nos pongan a buscar trabajo y se frustren antes de tiempo.

domingo 10 de mayo de 2009

Alter CAT

Semana fantástica en la otra Cataluña, la del surrealismo político.

1) Nuestros esforzados dirigentes políticos de izquierdas seguirán permitiendo que se subvencionen colegios con muros de la vergüenza que separan a chicos y chicas, como el instituto en el que yo estudié (el muro era de ladrillos, y bien grueso, os lo aseguro). Eso sí, la tercera hora de castellano ha conseguido un fascinante consenso en contra, CiU incluida. ¿Es que para que el sector opusdeísta de CiU arrimara el hombro contra la "amenazante" tercera hora era necesario seguir con la vista gorda ante la separación de sexos?

2) Como casi no hay temas importantes para tratar, los políticos del "nostre país" vuelven con la "collonada" de querer colocar el distintivo CAT en las matrículas de los coches.

viernes 24 de abril de 2009

3 en marzo, 4 en abril...

¿Cómo seguirá la canción del paro?

domingo 19 de abril de 2009

Yo no estoy con las marcas

Ya van tres meses largos desde mi última entrada. En tanto tiempo, pensaba que olvidaría la contraseña de acceso al blog, pero mi memoria a medio plazo sigue funcionando de manera aceptable.

Desde hace algunas semanas, asistimos a un sorprendente ejercicio de lo que en la Facultad de Periodismo se denominaba "publicidad corporativa". Seguro que los profesionales del marketing optarían por algún pedante anglicismo para definir el mismo concepto. A mí me va bien la versión traducida del término.

La publicidad corporativa es aquella en la que se promueve el uso de un tipo de producto, más que una marca en concreto. Normalmente se da (y se financia) gracias al consenso de los fabricantes más representativos de ese producto. La que nos ponían como ejemplo en la facultad era aquella, años ha, en la que nos invitaban a consumir "Helados todo el año". La publicidad tipo "productos de Murcia (qué hermosa eres)" es otro claro referente.

El reciente caso en cuestión es aquel en el que las cadenas privadas de televisión nos dicen: "No te quedes en blanco. Cuatro (o Telecinco) está con las marcas". Es un tardío contraataque de los fabricantes de marcas "de toda la vida" contra el cada vez mayor consumo de las "marcas blancas" (ya saben, aquellas que se parecen en calidad a las tradicionales, pero van etiquetadas con el nombre de la gran superficie distribuidora o de una marca creada por ésta al efecto). Esta campaña es un ataque velado contra la cadena de supermercados que ha hecho más pupita en ese terreno: Mercadona y su marca blanca Hacendado.

Y a mí entonces me entra la risa. Porque al final se demuestra que, en tiempos en los que el bolsillo cría telarañas (y me atrevería a decir que aunque así no fuera), la gente se pasa por los respetables la marca, el marketing, el branding, el placement y todo ese humo que se vende debidamente empaquetado (packaging) desde los despachos marquetinianos. Si el Hacendado sabe igual que el Danone (mi padre apostaría por el yogur griego del Dia), pero cuesta la mitad, entonces Danone se quedará reducido a un simple logotipo con letras blancas en un trapezoide azul con dos lados curvados, por el diseño del cual habrán pagado en su día mi salario de todo un año. No será nada más. Y el público (target, para los tecnócratas del marketing) se considerará engañado si Danone pretende seguir financiando su marketing cobrando sus yogures al doble que el Mercadona. Por eso ahora Danone nos recalca que "no fabrica para otras marcas". Porque -no se lo pierdan- resulta que las marcas blancas son fabricadas por los mismos productores de las marcas tradicionales, sólo que en ocasiones restan algún porcentaje de leche, cacao, avellanas o azúcar, para ir economizando y lograr un precio final más aceptable.

Que un tipo como yo, apasionado de la creatividad publicitaria, diga esto, puede parecer un caso de esquizofrenia (los psicólogos me freirán por esta licencia verbal). Pero una cosa es crear identidades y otra engañar al consumidor durante años.

martes 17 de febrero de 2009

Fiestas patronales

La frase del día: "Para activar el empleo, hay que facilitar el despido".

No tenía a los empresarios por consumidores de droga dura. Pero vista la afirmación del presidente de la patronal, el señor Díaz Ferrán, creo que la consumen por kilos, y encima adulterada, que jode más el cerebro.

La élite empresarial, que hace unos meses pedía intervencionismo -con la boca pequeña, eso sí-, ahora ve a los trabajadores acojonados de verdad y tiran el disfraz de cordero. Despido libre ("libre" es un eufemismo barato de "gratis", quizá por contagio del inglés) y ERE sin que la Administración meta mano. Lo que viene siendo el cerrojazo de toda la vida, vamos.

Eso es la activación, la rotación continua de personal de empresa en empresa (debe de ser que así los puestos de trabajo se multiplican). Y a la mínima que parezca que no quieres trabajar 10 horas -porque ya que activas el empleo, te lo quedas todo para ti-, a la puta calle. Y ya vendrá otro que lo quiera hacer por menos dinero.

Así es como tendremos plantillas estables que aporten experiencia a las empresas.

Viva el desarrollo. Vivan las fiestas patronales.

martes 10 de febrero de 2009

Esto me pasa por ser de letras

Hoy he descubierto las habilidades de Gerardo Díaz Ferrán como alquimista de los números y de la relación causa-efecto. Dice el presidente de la patronal que indemnizar los despidos con 45 días por año provoca más paro que indemnizarlos con sólo 20. Y yo que pensaba que la sola carta de despido ya provocaba el paro de por sí, con independencia de la indemnización. Pero se ve que no, porque este mago neoliberal ha venido a decir que, ante la perspectiva de tener que pagar 45 días por año si los números de la empresa se tuercen seriamente, los empresarios prefieren curarse en salud y despedir antes de tiempo. En cambio, si "sólo" tuvieran que pagar 20 días por año, se lo pensarían y aguantarían más tiempo a sus trabajadores en plantilla.

Como soy de letras, pienso, al estilo Cela: "Y un cojón de pato". A ver si lo que van a querer los sabuesos empresarios es seguir despidiendo igualmente, se tuerzan o no las cosas, pero a mitad de precio. Pero no me hagáis caso. Es un razonamiento de alguien que tuvo que hacerse de letras porque los números no le acababan de entrar. Se nota que Díaz Ferrán es de otra pasta.

lunes 26 de enero de 2009

ZP y los dobles sentidos



P. D: Ya sé que no soy El Roto, pero se hace lo que se puede.

(c) JMS