viernes, 24 de abril de 2009

3 en marzo, 4 en abril...

¿Cómo seguirá la canción del paro?

domingo, 19 de abril de 2009

Yo no estoy con las marcas

Ya van tres meses largos desde mi última entrada. En tanto tiempo, pensaba que olvidaría la contraseña de acceso al blog, pero mi memoria a medio plazo sigue funcionando de manera aceptable.

Desde hace algunas semanas, asistimos a un sorprendente ejercicio de lo que en la Facultad de Periodismo se denominaba "publicidad corporativa". Seguro que los profesionales del marketing optarían por algún pedante anglicismo para definir el mismo concepto. A mí me va bien la versión traducida del término.

La publicidad corporativa es aquella en la que se promueve el uso de un tipo de producto, más que una marca en concreto. Normalmente se da (y se financia) gracias al consenso de los fabricantes más representativos de ese producto. La que nos ponían como ejemplo en la facultad era aquella, años ha, en la que nos invitaban a consumir "Helados todo el año". La publicidad tipo "productos de Murcia (qué hermosa eres)" es otro claro referente.

El reciente caso en cuestión es aquel en el que las cadenas privadas de televisión nos dicen: "No te quedes en blanco. Cuatro (o Telecinco) está con las marcas". Es un tardío contraataque de los fabricantes de marcas "de toda la vida" contra el cada vez mayor consumo de las "marcas blancas" (ya saben, aquellas que se parecen en calidad a las tradicionales, pero van etiquetadas con el nombre de la gran superficie distribuidora o de una marca creada por ésta al efecto). Esta campaña es un ataque velado contra la cadena de supermercados que ha hecho más pupita en ese terreno: Mercadona y su marca blanca Hacendado.

Y a mí entonces me entra la risa. Porque al final se demuestra que, en tiempos en los que el bolsillo cría telarañas (y me atrevería a decir que aunque así no fuera), la gente se pasa por los respetables la marca, el marketing, el branding, el placement y todo ese humo que se vende debidamente empaquetado (packaging) desde los despachos marquetinianos. Si el Hacendado sabe igual que el Danone (mi padre apostaría por el yogur griego del Dia), pero cuesta la mitad, entonces Danone se quedará reducido a un simple logotipo con letras blancas en un trapezoide azul con dos lados curvados, por el diseño del cual habrán pagado en su día mi salario de todo un año. No será nada más. Y el público (target, para los tecnócratas del marketing) se considerará engañado si Danone pretende seguir financiando su marketing cobrando sus yogures al doble que el Mercadona. Por eso ahora Danone nos recalca que "no fabrica para otras marcas". Porque -no se lo pierdan- resulta que las marcas blancas son fabricadas por los mismos productores de las marcas tradicionales, sólo que en ocasiones restan algún porcentaje de leche, cacao, avellanas o azúcar, para ir economizando y lograr un precio final más aceptable.

Que un tipo como yo, apasionado de la creatividad publicitaria, diga esto, puede parecer un caso de esquizofrenia (los psicólogos me freirán por esta licencia verbal). Pero una cosa es crear identidades y otra engañar al consumidor durante años.

martes, 17 de febrero de 2009

Fiestas patronales

La frase del día: "Para activar el empleo, hay que facilitar el despido".

No tenía a los empresarios por consumidores de droga dura. Pero vista la afirmación del presidente de la patronal, el señor Díaz Ferrán, creo que la consumen por kilos, y encima adulterada, que jode más el cerebro.

La élite empresarial, que hace unos meses pedía intervencionismo -con la boca pequeña, eso sí-, ahora ve a los trabajadores acojonados de verdad y tiran el disfraz de cordero. Despido libre ("libre" es un eufemismo barato de "gratis", quizá por contagio del inglés) y ERE sin que la Administración meta mano. Lo que viene siendo el cerrojazo de toda la vida, vamos.

Eso es la activación, la rotación continua de personal de empresa en empresa (debe de ser que así los puestos de trabajo se multiplican). Y a la mínima que parezca que no quieres trabajar 10 horas -porque ya que activas el empleo, te lo quedas todo para ti-, a la puta calle. Y ya vendrá otro que lo quiera hacer por menos dinero.

Así es como tendremos plantillas estables que aporten experiencia a las empresas.

Viva el desarrollo. Vivan las fiestas patronales.

martes, 10 de febrero de 2009

Esto me pasa por ser de letras

Hoy he descubierto las habilidades de Gerardo Díaz Ferrán como alquimista de los números y de la relación causa-efecto. Dice el presidente de la patronal que indemnizar los despidos con 45 días por año provoca más paro que indemnizarlos con sólo 20. Y yo que pensaba que la sola carta de despido ya provocaba el paro de por sí, con independencia de la indemnización. Pero se ve que no, porque este mago neoliberal ha venido a decir que, ante la perspectiva de tener que pagar 45 días por año si los números de la empresa se tuercen seriamente, los empresarios prefieren curarse en salud y despedir antes de tiempo. En cambio, si "sólo" tuvieran que pagar 20 días por año, se lo pensarían y aguantarían más tiempo a sus trabajadores en plantilla.

Como soy de letras, pienso, al estilo Cela: "Y un cojón de pato". A ver si lo que van a querer los sabuesos empresarios es seguir despidiendo igualmente, se tuerzan o no las cosas, pero a mitad de precio. Pero no me hagáis caso. Es un razonamiento de alguien que tuvo que hacerse de letras porque los números no le acababan de entrar. Se nota que Díaz Ferrán es de otra pasta.

lunes, 26 de enero de 2009

ZP y los dobles sentidos



P. D: Ya sé que no soy El Roto, pero se hace lo que se puede.

(c) JMS

sábado, 24 de enero de 2009

De juzgado de guardia

Y cuando el debate se centra en si los jueces tienen o no derecho a hacer huelga, va la lucidez de El Roto y le otorga voz a quienes ya llevan sufriendo el atasco judicial desde hace años. Como siempre, genial.

sábado, 10 de enero de 2009

Al paro por el Power Point

Por algo dicen que hay que tener precaución al abrir los Power Point. Te puedes encontrar chistes interminables y viejísimos animados con dibujos horteras, un trío lésbico a toda pantalla (éste siempre lo abres en el trabajo) o cadenas de mensajes sobre lo bonita que es la amistad. Y también te puede aparecer una invitación para que dimitas de tu puesto...